Descubre Larome

Larome es una nueva forma de entender el mundo del perfume. Cientos de esencias, aceites naturales y exóticas materias primas han hecho falta para desarrollar una completa gama de aromas que te van a transportar a un mundo de delicias olfativas. Todos los perfumes tienen su sitio en Larome. Diseñadores internacionales usan las mismas materias primas para crear famosas y conocidas fragancias, que encontramos en las mejores perfumerías bajo reconocidas y cotizadas marcas.

En Larome queremos acercar a todos el lujo del olfato. No hace falta pagar más para poder disfrutar de aromas y perfumes que hasta ahora estaban reservados para unos pocos. Cuando pruebes Larome no vas a volver a plantearte que las mejores fragancias están sólo al alcance de algunos privilegiados.

En Larome vas a encontrar todas las fragancias en una sola marca.

Para creerlo….sólo tienes que probarlo.

Calidad Larome

CALIDAD LAROME

Larome ha creado el sello Aromaperdura como garantía de calidad en todos sus aromas.

La cantidad exacta entre aceites y esencias hacen que nuestros perfumes te acompañen durante todo el día para que no renuncies a la calidad de un gran perfume, sin tener que pagar más por ello.

En Larome sabemos que un perfume que dura, es un perfume que se recuerda.

Historia del perfume

HISTORIA DEL PERFUME

Desde el origen hasta nuestros días, la historia del perfume acompaña a la humanidad a través del tiempo. Sirvió en su día de trueque, de protección contra enfermedades, de pociones mágicas, de mensajes amorosos... EL PERFUME ES TESTIGO EN CADA EPOCA.

EN LA ANTIGÜEDAD el perfume no existía como tal, pero plantas aromáticas, flores y resinas eran dedicadas al culto de los Dioses.

EN LA EDAD MEDIA. Llegan de oriente materias primas y las primeras técnicas de perfumería, se empieza la destilación. Con Marco Polo aparece el comercio de las especies. Se tiene la creencia de que las plantas tenían poderes curativos. El uso del perfume acompaña el nacimiento de un cierto aire de vivir.

EN EL RENACIMIENTO. En la corte, cortesanas y reinas rivalizan por los primeras recetas de belleza. Los grandes exploradores empiezan a viajar por otros países y nos traen nuevas materias primas como la vainilla, pimienta, clavo, tabaco......... Los grandes perfumistas de la época se instalan definitivamente en Francia.

SIGLO DE LAS LUCES. En esta época la mujer es seducida por la moda y el perfume. Se crean las primeras normas de elegancia que se cumplen al pie de la letra. Los químicos enriquecen y mejoran las técnicas de destilación. Jean Antoine Farina lanza al mercado la primera colonia.

ENTRE 1850 Y 1900 el perfume sufre un gran cambio, nacen los primeros productos sintéticos. Ha nacido LA PERFUMERÍA MODERNA.

SIGLO XX. A principios del siglo xx el perfume se convierte en un producto de lujo, con envases exclusivos y empiezan a ponerse los primeros nombres. Las mujeres se olvidan del corsé y se emancipan. A mediados de siglo la alta costura y los perfumes se asocian. Los costureros transmiten a los perfumes su carácter. En los 60 se produce la entrada del perfume en el mercado generalista. Los hombres y mujeres empiezan una maratón individual, donde los perfumes masculinos exaltan el cuerpo del hombre y los femeninos son fragancias fuertes. Durante los 90 aparecen nuevas tendencias y movimientos, que se trasladan también a la perfumería. Nacen los perfumes conceptuales llegados de Francia y Estados Unidos que seducen a la mujer sofisticada o natural y romántica.

A FINALES DEL SIGLO XX hombres y mujeres sueñan con un mundo más puro, menos materialista, deseosos de volver a la infancia, los perfumistas nos regalan fragancias que nos dan tranquilidad, la vainilla , caramelo, chocolate.... los perfumes marinos, naturales nos hacen volver a lo esencial, los cuatro elementos: TIERRA, AIRE, FUEGO Y AGUA.

Cómo elegir perfume

CÓMO ELEGIR UN PERFUME

En las primeras horas de la mañana, el olfato es más sensible, por lo que se recomienda esta hora para ir a escoger el perfume. Ese día es preferible no llevar puesto ningún tipo de aroma.

No es aconsejable probar más de tres perfumes seguidos, ya que después de probar tres fragancias se pierde el olfato y lo más probable es que se confundan los aromas.

Nunca huela el perfume directamente del envase, es mejor hacerlo en la distancia. La forma adecuada es vaporizar un poco en el aire, oler y sentir el desarrollo de la fragancia. Si se quiere probar en la piel, las muñecas es el mejor sitio, pero no frote una contra otra, ya que pude destruir la estructura del perfume.

El mismo perfume huele de una determinada forma según la persona. Influye la cantidad de agua que se tiene en la epidermis, la temperatura corporal, el ph de la piel, etc...

Por último, no se debe caer en el error de elegir un perfume por que le guste como huele en otra persona, ya que la química personal lo transforma.

Decidase cuando sienta que el aroma se armoniza con los sentidos, se funde en su piel y se adapta a su personalidad.

Cómo utilizar el perfume

CÓMO UTILIZAR UN PERFUME

Un perfume es una sustancia viva, que evoluciona sobre la superficie en que se deposita, transmitiéndonos todos sus matices por la evaporación de sus componentes.

Llevar una fragancia es como un traje invisible que nos pusiéramos sobre el cuerpo. Como regla general, el perfume de alta concentración debe aplicarse mediante “toquecitos”, el eau de parfum como si estuviéramos dibujando una línea, mientras que el eau de cologne se aplica sobre áreas más amplias.

Debemos perfumar especialmente las zonas del cuerpo mas cálidas y con “latidos”: la nuca, orejas, en el pliegue de los codos y las rodillas, interior de las muñecas y puntas de los dedos. Nunca perfumarse debajo de la nariz, cuello y escote, ya que el olfato se satura.

Las fragancias son altamente solubles en aceites, aplicarlas con la punta de los dedos puede contaminar el borde del envase y alterar el aroma. Por esa razón se aconseja utilizar la fragancia en atomizador, ya que además de crear un fino rocio que se esparce por áreas más amplias de la piel, extiende la esencia de manera más efectiva. Se recomienda rociarla sobre 2 ó 3 áreas del cuerpo, a una distancia entre 20-30 cm. Esto contribuye a esparcir el perfume y hacerlo más duradero.

En cuanto a la cantidad, se debe aplicar hasta sentir una ligera humedad en la piel.

No es aconsejable aplicar un perfume sobre la ropa. Puede hacerse tras la solapa o en el bajo de la falta (por dentro). Las sedas y la piel no deben perfumarse nunca.

Es importante no utilizar el perfume en exceso. Hay que recordar que la cantidad apropiada es generalmente, un poco menos de lo que a menudo creemos necesitar.